Artículos etiquetados con: amor
Adrienne (Diane Lane), una mujer que se está sobreponiendo a la traición de su marido y lucha por reconstruir su vida sin él, se acaba de enterar de que éste quiere volver a casa. Dividida por unos sentimientos encontrados, se ve aliviada por la oportunidad de escapar cuando una vieja amiga le pide que se encargue de su hotel en Rodanthe durante un fin de semana. Allí, en un lugar remoto de los Outer Banks de Carolina del Norte, Adrienne espera encontrar la tranquilidad que necesitan para replantearse su vida. Es temporada baja y el hotel debería estar vacío de no ser por la inusual llegada de su huésped solitario, Paul (Richard Gere), un médico de la ciudad. Se trata de un hombre que hace tiempo sacrificó su familia por su carrera y que ha acudido a Rodanthe para hacerse cargo de una difícil obligación y enfrentarse a su propia crisis de conciencia. Se trata de dos extraños bajo el mismo techo. Pero estalla una gran tormenta y los dos se acercan el uno al otro en busca de consuelo e inician un romance que cambiará sus vidas y que recordarán durante toda su existencia.
Sandy y Danny han pasado un romántico y maravilloso verano juntos, pero las vacaciones se acabaron y sus caminos se separaron. Al regresar al instituto Rydell, ambos vuelven a encontrarse de manera sorpresiva, pero el problema es que la imagen y actitud de Danny no es la misma que durante el verano: ya no es el encantador y atento chico que encandiló a Sandy, sino alguien engreído e insensible que sólo quiere presumir de duro delante de sus amigos.
Albert (Eloy Azorín) está a cinco días de casarse con su novia Helena (Teresa Hurtado de Ory. Pero a falta de esos pocos días, Albert no está seguro de si la quiere. Los días van pasando y para evitar tener que hablar con ella, se apunta a un curso de guitarra con chicos especiales (chicos con retraso mental), que le acabarán explicando un truco para saber si quieres o no quieres a la persona que está a tu lado.
Todo comenzó cuando Charlie Logan tenía 10 años. Rompiendo las reglas básicas del juego de girar la botella, Charlie se rehúsa a darle un beso a una demente chica gótica, quién le hace un hechizo. Ahora, veinticinco años después, Charlie (Dane Cook) es un exitoso dentista… y todavía maldecido. Mientras su mejor amigo y cirujano plástico Stu (Dan Fogler) persigue a tantas de sus pacientes como le es posible, Charlie parece no poder encontrar a la chica correcta. Aún peor, él descubre durante la boda de una ex-novia que cada una de las mujeres con las que ha dormido ha encontrado el verdadero amor – con el siguiente tipo después de él. Antes de saber esto, la reputación de Charlie como dueño de un “encanto de buena suerte” tiene a las mujeres – desde una sexy desconocida hasta la rellenita recepcionista- haciendo fila para vivir con él una noche de aventura.Pero una vida llena de sexo y nada de amor tiene a Charlie más solo que nunca – esto, hasta que conoce a Cam (Jessica Alba). Una especialista en pingüinos propensa a los accidentes y tan difícil como hermosa. Pero cuando un genuino romance se desarrolla, Charlie se da cuenta que debe encontrar un modo de romper con su maldición de buena suerte… antes que la chica de sus sueños se vaya con el siguiente tipo que conozca.
Basada en el famoso cuento “Aladino y la lámpara maravillosa”, la trama de esta película se sitúa en el exótico paisaje del mítico reino árabe de Agrabah. Aladdin es un ingenioso joven que vive en una extrema pobreza, soñando con evadirse en su existencia callejera y casarse con la bella hija del sultán, la princesa Yasmin. El destino interviene cuando el astuto visir del Sultán, Yafar, recluta a Aladdin para que le ayude a recuperar la lámpara maravillosa de las profundidades de la Cueva de las Maravillas. Aladdin consigue alcanzar la lámpara. en la que vive un bromista genio que concede tres deseos a quien le libere. Aladdin se gana la enemistad del visir pero se hace amigo del genio, y con su ayuda se hace pasar por un rico y apuesto príncipe. Aladdin no consigue impresionar a la princesa por sus riquezas, pero sí por su forma de ser. Con la ayuda de sus amigos Abú (su mono amaestrado), el Genio, y una alfombra voladora, Aladdin intentará salvar el reino del complot del malvado Yafar y lograr sus sueños.
Narra la historia de cuatro supervivientes, personajes magullados por la vida, cuyo encuentro va a salvarles de un naufragio anunciado: Camille (Audrey Tautou) es una chica que limpia oficinas; Franck (Guillaume Canet), un cocinero con un carácter difícil; Philibert (Laurent Stocker), un aristócrata amante de la Historia; y Paulette (Françoise Bertin), una mujer mayor sola y frágil. La relación que se establece entre estos perdedores cambiará de forma radical sus vidas.
Un joven despierta de cuatro años en coma para descubrir que su amor del instituto, entonces una inocente chica, se ha convertido en una chica Playboy. Junto a su mejor amigo, Tucker, el desafortunado y virginal joven se embarca en un viaje por todo el país para recuperar a su ex, llegando a colarse en una fiesta que se celebra en la legendaria Mansión Playboy.
Toda una vida para decir “Te quiero”. Y todo por culpa de un juego… O quizá gracias a un juego. Sophie (Marion Cotillard, La Vida en Rosa) y Julien (Guillaume Canet) han diseñado las reglas del juego. Y serán, de por vida, los árbitros… y, a menudo, las víctimas. “¿Te atreves?” “Me atrevo”. Se atreven a todo, desde lo mejor a lo peor. Ridiculizan los tabúes, se saltan las prohibiciones, se enfrentan a la autoridad, ríen, se hacen daño. Son capaces de todo… excepto de reconocer que se quieren. El juego empieza con un desafío inocente: un desafío para olvidar que mamá está muy enferma… para olvidar que toda la clase la llama “polaca guarra”. Después de unos cuantos desafíos, el juego se ha convertido en lo más bonito, lo más intenso de la vida de los dos niños. Juegan, se quieren… El juego, el amor… El amor, el juego… Pero es mucho más simple ser sólo amigos. La vida pasa, el juego sigue cada vez más intenso, como la pasión… Y cada vez que contestan “Me atrevo” están diciendo “Te quiero más que a mi vida”. “¡Me atrevo!”



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